JOY Airline es una aerolínea premium de cabotaje en Argentina, en etapa de lanzamiento. Cuando arrancó el proyecto, en noviembre, el cliente todavía no tenía aviones: solo la decisión de operar pocos, en rutas seleccionadas (Buenos Aires, Córdoba, Jujuy), con un posicionamiento premium. No había marca digital, ni proveedor de vuelos, ni marco legal. El desafío no era diseñar "una web de aerolínea más" — eso ya lo resuelven Aerolíneas Argentinas, Flybondi o JetSmart —, sino construir la confianza institucional antes de poder vender un solo pasaje, dejando la base lista para sumar un motor de reservas real más adelante.
Pasajeros potenciales, que llegan a un sitio "Próximamente" y necesitan sentir que la marca es real, seria y segura antes de dejar su email en la newsletter.
Prensa, que necesita datos institucionales concretos y un canal directo de contacto antes de cubrir el lanzamiento.
Futuros pasajeros compradores (etapa 2, todavía en pruebas privadas): van a necesitar buscar vuelos, gestionar su reserva y resolver casos especiales como mascotas, movilidad reducida o menores no acompañados — el foco central de las pruebas de usabilidad que hice.
Un sitio pensado en dos fases, para no rehacerse cuando la aerolínea empiece a operar: la fase institucional (WordPress + Elementor) es todo lo que existe hoy en el sitio público, porque JOY todavía no tiene vuelos confirmados ni venta activa. La fase comercial (motor de búsqueda y reservas vía KIU) ya se construyó en paralelo, pero corre en una página privada de pruebas para no arriesgar el sitio que está en producción.
En el mercado argentino conviven dos modelos: aerolíneas de bandera con sistemas pesados (Aerolíneas Argentinas sobre Amadeus Altéa) y low cost con sistemas ágiles (Flybondi sobre KIU). Ninguna de las dos compite en el segmento premium de cabotaje con flota chica. Eso le daba a JOY un espacio propio, pero también un problema: no había un sitio de referencia directa para copiar la experiencia — había que construirla desde cero, tomando prestado el lenguaje visual del premium internacional (Etihad) y aterrizarlo a una operación mucho más chica y regional.
Como referencia visual para el tono premium tomamos a Etihad, por pedido del cliente: paleta oscura y plateada, fotografía de cabina como protagonista, tipografía sobria. La propuesta de valor quedó resumida en una frase eje que se repite en todo el sitio: "Menos asientos. Mejor experiencia."
Mi rol en este proyecto es más amplio que el de diseñadora: además del diseño, hice research técnico y legal, y participo de algunas reuniones con el proveedor de tecnología de vuelo, aunque la comunicación principal pasa por mi jefe, que traslada las novedades al equipo.
Diseño y research visual.
Definí la dirección visual del sitio institucional completo (home, quiénes somos, destinos, seguridad y operaciones, información al pasajero) y lo diseñé de punta a punta. Presenté el diseño al cliente y, una vez aprobado, presenté también el sitio ya construido junto al programador con el que trabajé la implementación en Elementor.
Research técnico de proveedores.
Investigué qué usan las aerolíneas profesionales —Amadeus, Navitaire, KIU, el estándar NDC de IATA— y armé un comparativo de costos y alcance funcional para el caso puntual de JOY: pocos aviones, cabotaje, lanzamiento temprano. Presenté ese informe al cliente como base para su decisión final sobre qué proveedor de tecnología de vuelo incorporar.
Integración e implementación.
Una vez que el cliente eligió proveedor, integramos junto al otro programador el widget de búsqueda de vuelos —el código llegó al equipo a través de mi jefe, que es quien tiene el contacto directo con el proveedor— dentro del sitio institucional. También aporté a las traducciones pendientes del módulo de ecommerce (tasas, servicios especiales, entre otras).
Pruebas de usabilidad.
Relevé el flujo completo de compra —desde la búsqueda hasta el pago— y documenté los problemas antes de que llegaran al pasajero final: el web check-in no reconocía reservas válidas, el buscador de ida y vuelta no permitía elegir el trayecto de regreso, y todavía no era posible seleccionar asiento ni declarar mascotas en el proceso de compra. Armé un informe estructurado con estas observaciones y se lo pasé a mi jefe, que lo trasladó a JOY para que el equipo técnico y el proveedor los resolvieran antes del lanzamiento comercial.
Relevamiento legal.
En paralelo, armé un relevamiento completo de los textos legales y comerciales que el sitio iba a necesitar —contrato de transporte, equipaje, cambios y cancelaciones, derechos del pasajero ante demoras (Decreto 809/2024), overbooking, privacidad, FAQs— y se lo presenté directamente a JOY, como base para que su equipo legal redactara la versión definitiva.
El sitio institucional terminó de tomar forma como una serie de páginas conectadas por el mismo eje visual —cielo al atardecer, cabina premium, paleta oscura y plateada— cada una resolviendo una pregunta distinta del pasajero o la prensa que llega antes del lanzamiento.
El sitio institucional terminó de tomar forma como una serie de páginas conectadas por el mismo eje visual —cielo al atardecer, cabina premium, paleta oscura y plateada— cada una resolviendo una pregunta distinta del pasajero o la prensa que llega antes del lanzamiento.
Este proyecto me enseñó que diseñar para una aerolínea no termina en la pantalla. La experiencia del pasajero depende de decisiones que pasan por sistemas que uno no controla del todo —un motor de reservas de terceros, un marco legal en constante actualización, entornos de prueba que todavía no reflejan el producto final—. Mi trabajo dejó de ser solo "que se vea bien" para ser "que funcione, que cumpla la ley, y que alguien lo pueda seguir manteniendo después de que yo me vaya". Fue el proyecto que más me acercó a pensar como product designer y no solo como diseñadora visual.
Este proyecto me enseñó que diseñar para una aerolínea no termina en la pantalla. La experiencia del pasajero depende de decisiones que pasan por sistemas que uno no controla del todo —un motor de reservas de terceros, un marco legal en constante actualización, entornos de prueba que todavía no reflejan el producto final—. Mi trabajo dejó de ser solo "que se vea bien" para ser "que funcione, que cumpla la ley, y que alguien lo pueda seguir manteniendo después de que yo me vaya". Fue el proyecto que más me acercó a pensar como product designer y no solo como diseñadora visual.ContenidoJoy airline .docxdocxJOY Informe de Pruebas y Observaciones.docxdocxpdf